Historia de vida de Leandro Martínez en Soñando por Bailar 2

Luego de mostrarse violento con Joaquín Starosta porque considera que no merece estar en «Soñando por Bailar 2» por haber tenido, según su opinión, una vida fácil, salió a la luz la Historia de Vida de Leandro Martínez. El joven tuvo una infancia muy dura, el padre lo abandonó junto a sus cinco hermanos y fue criado con dificultades económicas por su madre y abuela. Además, fue secuestrado cuando tenía dos años.

Conversando con Agustín Morgante y Ruben Silva, Leandro Martínez contó más detalles de su historia de vida, que impactaron y conmovieron a sus compañeros.

Era sabido que el padre de Leandro había abandonado a la familia porque era muy mujeriego, y fue criado por su madre y abuela. Ahora, el joven de rosario contó que cuando tenía dos años, fue secuestrado, y la idea de los delincuentes era cruzar el río en canoa para venderlo.

Leandro comentó que los secuestradores lo tenían en condiciones de indigencia, mal alimentado y dejando que se defeque y orinara encima sin cambiarlo. Cada vez que lloraba y pedía por su padre, le pegaban y que cuando lugareños le gritaron a los delincuentes que dejaran al niño, lo tiraron al río. Si bien no sabía nadar, lo pudieron ayudar y lo rescataron de una muerte segura.

Además, ahondó en la historia con su padre. Contó que cuando tenía cinco años, abandonó a la familia y fue criado por su madre y abuela. Si bien tiene conductas violentas, considera que él y sus cuatro hermanos salieron derechos gracias a los esfuerzos de la mujer que le dio la vida. En las fiestas, a veces tenían solo un vaso de agua y un pan para compartir, y a de chico trabajaba ocho horas en una sodería para colaborar con la economía familiar.

Años más tarde, cuando Leandro Martínez ya se bailaba sobre los escenarios, un día apareció el padre diciendo orgulloso «ahí está mi hijo», pero este le aclaró que la persona en la que se convirtió, no era gracias a él, dado que desapareció cuando más lo necesitaba.

Entre otro de los momentos difíciles de su vida, contó que una vez fue afectado por una bacteria, que lo dejó hospitalizado en estado vegetativo. Según afirmó, un día vio una luz y se pudo observar a él mismo desde arriba y a su madre, al lado, toda contracturada. Ahí fue cuando se propuso recuperarse y volvió a nacer.

A las carencias, y principalmente al secuestro, Leandro Martínez atribuye el miedo que tiene al salir a la calle. Cuando va a lugares con mucha gente, se marea, y no le gusta que lo rocen y está siempre a la defensiva. Si lo agarran de los brazos o las muñecas, se defiende inmediatamente por acto reflejo. También cuando lo despiertan, se asusta, por eso pidió un osito para dormir abrazado.

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